sábado, 15 de noviembre de 2014

Acústica de los Estudios de Grabación

Aunque hay muy pocas reglas fijas, hay algunas guías para resolver los problemas acústicos. Este proceso requiere dedicarle tiempo a escuchar nuestro local. Hagan de sus oídos su propio analizador.


COLOCACIÓN DE LOS MONITORES

Es muy importante familiarizarse por completo con los monitores que va a usar. Revisa con detenimiento las especificaciones de la respuesta de frecuencia suministrada por el fabricante. Sin embargo, recordar que estas medidas son hechas en cámaras anecóicas. Al colocar los monitores en un recinto con paredes, la respuesta de frecuencia de los bajos cambiará de manera significativa. La respuesta en las bajas frecuencias aumentará más aún cuando coloques el monitor contra la pared (media carga) o en una esquina (un cuarto de carga). Las gráficas de respuesta son útiles para conocer las limitaciones del monitor. Por ejemplo, el Yamaha NS10 corta dramáticamente a partir de los 125Hz así que no tiene que preocuparse demasiado por los problemas en las bajas frecuencias al colocar este monitor. También hay que poner mucho cuidado a la colocación de los monitores para obtener una alineación de fase adecuada. Hay que asegurarse que el punto de intersección donde ocurre este alineamiento ocurra al nivel de los oídos. En algunos monitores, está directamente alineado con los tweeters. Para otros, es un punto medio entre el woofer y el tweeter. Esto depende del diseño del monitor, así que hay que verificar los manuales y referencias del fabricante.

Antes de pensar en tratamientos acústicos, hay que optimizar la posición de los monitores en tu estudio. El primer paso es el determinar contra qué pared deben colocarse los monitores. Si su recinto es cuadrado, no importa cual de ellos escoja. Si su recinto es rectangular, dependerá de las dimensiones. Para averiguar cuál pared utilizar, colocar un monitor en cada pared, aproximadamente la misma posición, a una altura ideal para escuchar. Enviar una señal mono a cada uno de los monitores, primero a uno y luego a otro, y escuchar con atención. Deberás poder sentir cual de los monitores da una respuesta más plana en los bajos. Un mayor contenido en bajos no es necesariamente bueno. Tratar de escuchar donde los bajos son más homogéneos y están más conectados con las frecuencias medias e inferiores.



Las figuras 1 y 2 muestran ejemplos de lo diferentes que pueden ser las respuestas de frecuencia de dos monitores colocados en dos paredes distintas de un cuarto de 9 x 11 pies.

La palabra clave sería "simetría". Si solo te es posible hacer una cosa correcta, hay que organizar su recinto lo más simétrico posible. ¿Que significa esto? Los monitores deben estar colocados simétricamente en el cuarto o tendrán diferentes respuestas de frecuencia. Esto significa que tu música sonará diferente en el monitor izquierdo que en el derecho, su imagen central estará descentrada y su producto no podrá ser reproducido adecuadamente en mono. No creáis en el rumor que asegura que los monitores de campo cercano no se ven afectados por la acústica del recinto. Eso va contra las leyes de la física. Así que a utilizar el metro de medir y asegurarse que los monitores izquierdo y derecho están equidistantes de cada una de las paredes laterales y la pared frontal.

¿Por qué es esto necesario? Se debe al hecho que por debajo de los 200Hz, sus monitores son casi omnidireccionales. Las señales que rebotan de las paredes laterales y frontal se mezclarán con la señal directa proveniente del monitor. Esta señal retardada filtrará la señal (comb filtering). El retardo de tiempo, y por ende la frecuencia de la interacción será dependiente de la distancia que existe entre los monitores y las paredes. Si el monitor izquierdo se encuentra a una distancia diferente de las paredes que el monitor derecho, las cancelaciones ocurrirán a diferentes frecuencias. Esto también es cierto para las reflexiones de primer orden por encima de los 400Hz, de las cuales hablaré más adelante.


Las figuras 3y4 ilustran lo que pasa a las frecuencias bajas cuando los monitores son colocados de manera asimétrica en un recinto.
En este punto, necesita determinar que tan lejos de la pared frontal deberá colocar los monitores. Esto requerirá más pruebas con sus oídos. Escuche ambos monitores en estéreo. Mueva los monitores de a seis pulgadas cada vez, ya sea para adelante o para atrás. En un cuarto pequeño estos incrementos pueden significar una gran diferencia. De nuevo, tienes que escuchar donde la respuesta de frecuencia es más homogénea. Aunque haya poco espacio, haz lo posible.



Las figuras 5 y 6 muestran el por qué los monitores deben colocarse detrás del panel de medidores de la consola. Para obtener una buena imagen estéreo, hay que sentarse de manera que la posición de la cabeza y sus monitores formen un triangulo equilátero. Para optimizar la posición de mezcla (conocida como el "sweet spot"), mida el ancho de su cuarto y coloque una base de micrófono en el centro, dos o tres pies detrás del descansa brazos de la consola. El ancho de su consola o espacio de trabajo determinará con exactitud que tan atrás debe sentarse. La distancia medida de tweeter a tweeter debe ser igual a la distancia de cada uno de los tweeters a la base del micrófono. esta distancia dependerá del tamaño del cuarto y el ancho de la consola.

Recordad que el típico monitor pequeño está diseñado para ser utilizado a una distancia no mayor de seis pies. A medida que se mueva los monitores, tener en cuenta que cada monitor debe estar a la misma distancia de las paredes laterales.

Las puertas son un factor importante en la sala. La respuesta de frecuencia de las bajas frecuencias puede variar radicalmente dependiendo si la puerta está cerrada o abierta. A menudo, las puertas están colocadas en las esquinas y pueden tener un efecto más pronunciado sobre un monitor que sobre el otro. Esto debe evitarse, por lo que yo recomiendo mantener las puertas cerradas. Sin embargo se deberá llevar a cabo más pruebas y escuchar para obtener una solución adecuada.


ACÚSTICA

Con los monitores en el lugar correcto, es hora de mirar las primeras reflexiones. Estas son las que llegan a la posición de mezcla en los primeros 19ms después de la señal directa. (Estas señales habrán recorrido unos 21.5 pies más que la distancia entre el monitor y la posición de mezcla.) El cerebro no puede diferenciar entre la señal directa y la señal reflejada en este pequeño espacio. El resultado es que la señal reflejada se suma a la señal directa, igual que en una linea de retardos. Desde luego, esto causa que la señal sea filtrada (comb filtering) y por lo tanto, que ocurran cancelaciones en la respuesta de frecuencia. Esto se traduce en problemas de imagen y de fase. Nada bueno.

Identificar esas reflexiones es algo fácil. Por encima de los 400Hz, el sonido se comporta de manera similar a la luz. Dígale a un amigo que se siente en la posición de mezcla, y coloque un espejo (2x2) sobre la pared izquierda. Mueva el espejo sobre la pared hasta que su amigo vea reflejado primero el monitor izquierdo y luego el derecho. Haz lo mismo con la pared derecha, el techo y la pared posterior, y marque los puntos donde su amigo ve los monitores para poder tratar estás áreas. Si organizas la sala de manera apropiada, los tratamientos necesarios para la pared izquierda y la derecha serán bastante simétricos.

Ahora mida la distancia del paso de la señal directa del monitor a la posición de mezcla. Luego mida la distancia del monitor a cada uno de los puntos marcados y de vuelta a la posición de mezcla (paso de la señal reflejada). Reste el valor obtenido para el paso de la señal directa del valor obtenido para el paso de la señal reflejada. Si es menos de 22 pies, debes tratar acústicamente esas áreas.



Existen dos opciones para tratar esas reflexiones: absorción y difusión. Para las paredes laterales y el techo me gusta utilizar absorción. He aquí el por qué: un material absorbente retira la energía, pero un difusor la reparte en el espacio y el tiempo. Esto quiere decir que el difusor crea muchas pequeñas reflexiones de menor energía.
Para las paredes laterales y el techo, una solución barata sería paneles que venden hoy en día en cualquier almacén musical. Corte el panel para que se ajuste a las marcas que se hicieron. Normalmente se deja que sea más grande que el área de reflexión. No cubrir todas las paredes en su totalidad pues disminuirán el tiempo de reverberación de las frecuencias altas. Solo tratar las áreas donde hay problemas. No hay nada peor que el sonido pesado de un cuarto sobre-tratado.
En las pared posterior, es preferible utilizar difusión que absorción, a menos que esta esté a menos de cinco pies de su cabeza. La difusión en la pared posterior le da más apertura a un cuarto pequeño.
Si tus monitores están muy cerca a la pared frontal, tratar de colocar sobre la pared y entre los monitores difusores. En ocasiones, esto le dará algo más de imagen frete-atrás, es decir profundidad, ya que rompe con esas solidas reflexiones. Recuerde que la mayoría de los monitores pequeños están diseñados para ser utilizados en el campo libre.

Una vez tratadas las paredes y el techo, escuchar algo de música que conozcas bien. Escucha en las esquinas para ver qué tanto aumentan los bajos. Si el aumento es considerable, sería bueno instalar trampas para bajos en las esquinas. Este es un tipo de trampa que cubre un rango de frecuencias amplias y que posiblemente homogeneizará la respuesta de los bajos en la sala.

Si después de aplicar estos tratamientos crees que su sala es muy reverberante, es posible que sea necesario aplicar más tratamiento. por ejemplo se puede aplicar una capa de menos espesor que las utilizadas antes.

Estos principios te ayudarán a mejorar tu ambiente de trabajo. Aún mejor, el hecho de tener que escuchar de manera crítica durante el proceso mejorará tus facultades como Ingeniero y te ayudarán a entender la personalidad de tu estudio.

Bob Hodas para MIX

sábado, 1 de noviembre de 2014

Como colocar y ajustar los monitores en el estudio

Alguna vez te has percatado de que tus mezclas suenan radicalmente diferentes en distintos sistemas de reproducción? La música en que has invertido horas de trabajo suena genial a través de los monitores o auriculares en tu estudio, pero cuando la reproduces en otros sistemas, aparecen inconsistencias en la mezcla: demasiados graves, demasiados agudos, o incluso voces con poca presencia...

Quizá tu sistema no esté ajustado como es debido. Un gran número de creadores musicales por ordenador no emplea su tiempo en las rutinas de calibración básicas, antes de conectar los instrumentos y crear música.

Ajustar los Monitores

Lo primero que debes planear en tu estudio es la distribución del equipo y el mobiliario, para permitir un buen emplazamiento de los monitores, que dependerá de dónde vayas a sentarte en tu lugar de trabajo. Lo ideal es que tus altavoces y tu posición de escucha estén ubicados de un modo simétrico en la habitación, de modo que al sentarte tengas prácticamente la misma distancia de la pared a tu izquierda y a tu derecha, cuando te coloques en el centro. Así te aseguras de que el sonido emitido por los monitores izquierdo y derecho sigue una ruta similar hacia tus oídos, para que obtengas un sonido coherente, con una buena imagen estéreo.

Has de estar centrado en la sala, no en una esquina. No te preocupes de la simetría frontal-trasera, ya que no es muy importante; de hecho, a veces hasta es contraproducente.

Asegúrate de que nada se interpone entre tú y los altavoces. El aire entre cada monitor y el oyente no ha de obstruirse. Si uno de los altavoces está ligeramente oscurecido, incluso por algo tan trivial como un libro, una planta o la pantalla de tu portátil, el sonido será reflejado, y cambiará al dirigirse a tus oídos.

Uno de los modos más efectivos para conseguir un buen emplazamiento de tus monitores es emplear soportes de calidad. Deben tener la misma altura y estar tan cercanos al nivel de los ojos/ oídos como sea posible.

No coloques los altavoces directamente sobre tu mesa, ya que la superficie actuará como resonador: la madera absorberá y amplificará los sonidos de las frecuencias graves. Si colocas tus altavoces sobre soportes, conseguirás un sonido más claro.

Si no vas a utilizar monitores de campo cercano, móntalos en la pared. Asegúrate de que no estén en contacto directo con la pared, ya que eso actuará también como resonador. Ten muy clara la colocación de tus monitores antes de proceder con una medida tan “quirúrgica”, y sería genial que pudieses tirar los cables por dentro de la pared, aunque eso quizá requiera algo de obra. Empotrar los altavoces en las paredes es una gran solución; si quieres que tu sala tenga un sonido excelente, esa puede ser la clave, pero los monitores de campo cercano son lo habitual en un home studio, además de ser también más económicos.





Niveles SPL y Ruido Rosa

Ya hemos mencionado entre otras cosas que el componente hardware esencial para la calibración es un medidor ‘SPL’, un dispositivo que se emplea para medir los niveles de presión sonora en un entorno acústico.

Lo normal es que utilices varios juegos de altavoces durante la vida de tu estudio, por lo que siempre has de conservar tu medidor ‘SPL’ cuando tengas calibrada tu configuración actual. Incluso si estás muy contento con tu equipo y básicamente no necesitas actualizar nada, un traslado a otra sala o incluso el cambio de posición de algún dispositivo en tu sala actual, alterará el modo en que suena tu sistema, por lo que el medidor ‘SPL’ es crucial en dichas situaciones.

El sistema de audición humana detecta las variaciones rápidas en la presión del aire y las convierte en lo que percibimos como sonido. Así que el “volumen” percibido del sonido que escuchamos es directamente proporcional a la presión de la onda sonora que representa. Por lo tanto, es muy importante la habilidad de medir el nivel de presión de una onda sonora en tu sala de trabajo.

Otra razón de peso para ajustar y monitorizar los niveles de presión sonora en tu estudio es que, un sistema calibrado de forma correcta, te ayudará a prevenir posibles daños a tu audición por una exposición a niveles altos durante largos periodos y frente a ciertas frecuencias. El medidor ‘SPL’ permite medir los niveles de presión sonora generados por cada uno de los altavoces en la posición de escucha de tu sala.

Para realizar esta tarea de un modo sistemático y efectivo, reproduce una señal de ruido rosa en tu sistema. El ruido rosa, al contrario que el ruido blanco, tiene una energía igual en cada octava, por lo que es ideal como señal de prueba para medir el rendimiento de un sistema. Un nivel de presión sonora de unos 80dB es normal para un estudio. Es posible generar ruido rosa con la mayoría de editores de audio, incluso con algunos softsintes.




Usa Ruido Rosa para calibrar los Niveles SPL

Vamos a utilizar el medidor ‘SPL’ para calibrar el nivel que emiten los monitores cuando reproducimos la señal de ruido rosa. Ajusta el medidor ‘SPL’ a 80dB, ‘Weighting’ a ‘C’ y ‘Response’ a ‘Slow’, y sostén el medidor en el lugar en que estaría tu cabeza en la posición de escucha. Ten presente que, en esta guía, asumimos que tu tarjeta de sonido va directamente a los altavoces o a un ampli, sin otros dispositivos, como mezcladores, en la ruta de señal.

Para el paso siguiente, necesitas estar en una situación en la que sea posible ajustar de modo independiente los niveles de volumen de cada monitor. Si sólo tienes una configuración estéreo, los niveles independientes para los canales izquierdo y derecho deben ser bastante evidentes en tu ampli. Si cuentas con un ampli surround, éste incluirá un menú con ajustes de control para cada uno de los seis canales o más que estés alimentando. La mayoría de los amplis surround incorpora generadores de ruido rosa, para facilitar la calibración, a los que se accede a través del menú del sistema bajo “tonos de prueba” o algo similar.

También debes prepararte para que el ruido rosa que pases a través de los altavoces sea muy alto, por lo que quizá sea recomendable que lleves tapones en los oídos mientras realizas el proceso.
Reproduce el ruido rosa a través del canal izquierdo únicamente, silenciando el canal derecho en el generador de ruido rosa, y ajusta el volumen del altavoz izquierdo hasta que el vúmetro indique 0dB, lo que significa que el nivel de presión sonora en donde se encuentra el medidor, tu lugar de escucha, es de 80dB. Asegúrate de fijar el control de volumen del ampli a este nivel para que las medidas posteriores tengan significado con respecto al ‘SPL’ producido a ese ajuste de volumen.

Ahora, reproduce sólo el canal derecho, repitiendo el proceso para el monitor derecho, y ajusta del mismo modo el control de volumen. Si estás configurando un sistema surround, necesitas repetir el proceso para los canales izquierdo y derecho surround, central y LFE/ sub, con el medidor en la misma posición que se encontraba en las mediciones previas. Una vez completado, tus altavoces ofrecerán niveles consistentes de volumen.

Es algo esencial si mezclas cualquier tipo de música o de banda sonora en un entorno surround, e igualmente importante si envías sonido (como voces o diálogo) a un canal central, o efectos sonoros a un canal LFE (Low Frecuency Effects); a veces, se escucha este tipo de material sin un balanceado correcto, debido a que se ha usado un sistema sin calibrar.

Del mismo modo, en un sistema estéreo, asegúrate de que cada monitor ofrece el nivel correcto. Cada altavoz es único, al igual que cada entorno de escucha, por lo que si ajustas a un mismo valor los controles de volumen izquierdo y derecho de tu ampli, no estarás seguro de que estén entregando los mismos niveles de presión sonora.


Analiza la Respuesta en Frecuencia

Para analizar la respuesta en frecuencia de tus altavoces (medir su fidelidad de salida en el espectro de frecuencia), utiliza un ordenador portátil y un interface de audio secundarios, con un buen micro de condensador colocado en un soporte.

En el portátil necesitarás un software para medición de nivel, como Audio Meter 2.2 (www.masterpinguin.de), utilizando el módulo ‘Spectrum Analyzer’. Si no tienes acceso a ese hardware y software, obtendrás los mismos resultados empleando la misma técnica con un ordenador y un secuenciador, como por ejemplo el magnífico Cubase SX.

Necesitarás utilizar dos canales en el software: uno para reproducir ruido rosa y otro para monitorizar la entrada de micro. Puedes utilizar un plug-in para análisis de frecuencia en el canal de entrada del micro, como Waves PAZ, o el gratuito Roger Nichols Digital Inspector (www.rogernicholsdigital.com/downloads/htm).

Es importante que al emplear este método, te asegures de que el canal del micrófono no está siendo monitorizado a través de los altavoces, ya que ¡produciría una realimentación capaz de destrozar definitivamente los conos de tus tan preciados monitores de estudio! Ajusta el micro como muestran los diagramas inferiores, de acuerdo al altavoz particular que estés comprobando.

Probémoslo y veamos cómo se comporta cada uno de tus monitores. Reproduce el bucle con ruido rosa a través del primer monitor que quieras probar. Audio Meter 2.2 te permite medir la frecuencia de cada monitor por separado. Pulsa a la derecha de la ventana ‘Spectrum Analyzer’ y asegúrate de que ‘Hold’ esté activado (otros plug-ins tendrán una función ‘hold’ similar). Podrás comprobar qué frecuencias están altas o bajas. No existe una curva típica, por lo que quizá notes suaves picos y caídas. Ambos altavoces contarán con una curva similar pero no idéntica, como enseñan las capturas inferiores.
Si notas una caída acusada, asegúrate de que tus monitores no estén fuera de fase; si lo están, corrige el problema (consulta el diagrama inferior) y vuelve a probar. Si aún percibes una caída en frecuencia, prepárate para el siguiente paso: añadir EQ para aplanar la curva de respuesta. Mantén activado tu software para análisis en frecuencia mientras colocas un EQ en el camino de señal, con el fin de obtener una respuesta en frecuencia tan uniforme como sea posible en todo el rango.



Fuera de Fase. Si percibes una caída poco usual en el rango medio o en la cola de graves cuando compruebes el análisis en frecuencia de tu señal de ruido rosa, es bastante posible que tus altavoces estén fuera de fase.

Cuando un par de monitores están conectados en fase, los altavoces de ambos se mueven en el mismo sentido y a la vez. Cuando están fuera de fase, los altavoces de un monitor entran, mientras que los del otro salen, cancelándose entre sí en cierta medida. Si tus altavoces están fuera de fase el resultado será una extraña e incómoda imagen estéreo y la pérdida de las frecuencias más graves.

Para corregir este problema, sólo has de conectar tus monitores en fase, lo que supone asegurarte de que los terminales rojos de tu ampli estén conectados a los terminales positivos (rojos) de tus altavoces, y del mismo modo los terminales negativos (negros). Por tanto, la solución del problema es tan sencilla como intercambiar los cables positivo y negativo en uno de tus altavoces; no los cambies en ambos, o continuarán fuera de fase.


Corrige la Respuesta en Frecuencia

Es importante que tengas opción de ecualizar la ruta de señal, y hay diversos métodos para ello. Utiliza por ejemplo un ecualizador hardware, de modo previo o posterior al amplificador, aunque es siempre es preferible contar con un ecualizador independiente para cada canal, lo que supondrá un duro golpe para tu bolsillo si tienes un sistema 5.1.

Un EQ software es otra opción, si te aseguras de que se aplica en todo momento a la señal, o al menos mientras utilizas cualquier tipo de software musical. El mejor truco es que, una vez que hayas ajustado tu sistema, no debes dejar que nada ni nadie cambie dichos ajustes. Este tipo de cuestiones suelen desajustarse con el tiempo, por lo que es conveniente que compruebes cada paso de cuando en cuando. Quizá sea más conveniente y sensato cada vez que compres un equipo nuevo, o tras rehacer tu configuración de estudio.

Si las medidas que te ofrece el analizador de espectro son muy similares para ambos altavoces, pasa todo a través de la misma curva de EQ; pero, si no lo son, utiliza un EQ estéreo con una curva diferente para cada canal. Algunas tarjetas de sonido contienen EQs DSP para sus salidas. Si posees un PC Sony Vaio, utiliza Sonic
Stage Mastering Studio Audio Filter para añadir EQ directamente a las salidas.

Otro método es aplicar EQ en el canal master de tu anfitrión. Acuérdate de desconectarlo cuando mezcles, para que el EQ no afecte a un tema acabado.



Controla la Acústica y tus aparatos rebeldes

La irrupción de ordenadores en la creación musical metió el ruido de los discos duros y los ventiladores en el estudio. El ordenador suele ser el equipo más ruidoso en un estudio casero, y es muy importante neutralizar ese sonido para que escuches tu trabajo sin interferencias.

El ruido en la sala también puede estar causado por fuentes externas. Si vives cerca de una calle muy transitada, es posible que recojas ruido de baja frecuencia del tráfico exterior. Es muy difícil deshacerse de este tipo de ruido sin una insonorización radical; la mayoría de los estudios profesionales elevan el suelo o introducen una nueva capa de hormigón para que toda la sala descanse sobre una superficie diferente a la del resto del edificio.

El tratamiento acústico (la mejora de las cualidades acústicas de una sala) suele confundirse con el aislamiento (prevención para que el sonido salga o penetre en una sala). Los paneles acústicos, trampas de graves y otras soluciones son una gran idea. Pero hay otras medidas más económicas, como instalar una gruesa moqueta o cortinas que vayan del suelo al techo, para reducir los reflejos de paredes sin tratamiento acústico. Las cortinas son muy útiles si tu estudio es una sala multitarea, ya que puedes apartarlas cuando no las utilices. Si colocas cortinas sobre la puerta o ventanas u otras áreas reflectantes, establecerás una gran diferencia en cuanto a las propiedades acústicas de la sala, reduciendo las ondas sonoras no deseadas.

Las paredes traseras y las laterales deben acondicionarse con cortinas o paneles de espuma acústica. Prueba a cubrir sobre un 30% de la pared trasera, utilizando un patrón aleatorio, y añade alguna pieza más si lo crees conveniente.

Si utilizas cortinas, colócalas sobre sus rieles, y prueba a cubrir diferentes áreas. Es útil “secar” las paredes laterales, ya que reducirás el reflejo directo de los monitores hacia tus oídos. Siéntate en la posición de escucha y pide a un amigo que sostenga un espejo contra la pared, moviéndolo hasta que veas reflejado el altavoz en el espejo; haz la misma operación en ambos monitores.

Esas áreas deber ser acondicionadas, ya que las ondas sonoras de los altavoces se reflejarán directamente desde ese punto en la pared hasta tus oídos, enturbiando el sonido directo. Para una configuración estéreo, será suficiente que cubras un área de alrededor de un par de metros cuadrados en cada lado.

Computer Music
http://www.futuremusic-es.com